El ordenador se ha convertido en una herramienta imprescindible para mi trabajo. Son incontables las horas que paso frente a él, tratando de dar lo mejor de mi equipo al proyecto aktúa.
Seguro que sabes de qué te hablo, si te digo que en todas esas horas frente al ordenador, son muchas las ocasiones en que llama mi atención un mensaje que dice: “Tiene varias actualizaciones importantes. Descargue e instale en su equipo”. Parece que alguien vela por nosotros para que nuestro sistema operativo esté siempre a punto y dispuesto a dar su mejor rendimiento. Bueno, en realidad no creo que nadie esté tan preocupado por mí, pero eso es harina de otro costal…
La cuestión es que estas actualizaciones me han dado una idea que quiero compartir, ¿Por qué no hacer algo similar desde aktúa, dirigido a todos vosotros? Es decir, en este caso lo que buscaríamos actualizar serían nuestros hábitos y costumbres, con el objetivo de convertirlos en más sostenibles. ¿Una locura?
A veces no reparamos en que un simple gesto que hemos repetido una y otra vez puede incrementar el consumo de electricidad de manera innecesaria, el gasto de agua de modo absurdo o incluso el uso de papel de impresora que tantos árboles requiere para su fabricación. En ocasiones basta con que alguien nos haga fijar en ello para darnos cuenta de ese detalle que siempre habíamos considerado insignificante, pero que ahora con un sencillo cambio adquiere una dimensión ambiental, económica y social que jamás habríamos pensado, y a través del cual podemos influir de manera positiva en nuestro entorno.
Aunque en ocasiones todo es tan simple como negarnos a realizar las mismas cosas de siempre pero de otro modo, un modo más racional, lógico y sobre todo sostenible. Pero solo consiste en probar, en experimentar y en ir incorporando a nuestra manera de entender las cosas nuevos criterios que nos doten y capaciten para interactuar de un modo más racional con nuestro mundo ¿Te apuntas?
Aquí te ofrecemos un camino, una vía, que te ayude a tomar esta opción. Una vía, que como apunta uno de los significados del Diccionario de la Lengua Española: “… facultad que se elige o toma para vivir”, pone en tus manos una decisión que necesitas tomar. Si es así, aquí tienes algunos consejos para hacerlo:
1. Una dieta más saludable y sostenible
Comer en exceso proteínas de origen animal, grasas y azucares, no solo puede repercutir negativamente en nuestra salud sino también en el medio ambiente. La opción de la dieta mediterránea, que propone moderar el consumo de carne y aumentar el de frutas y verduras, es más saludable y sostenible.
2. Consume productos locales
Cuando consumes productos locales te aseguras que lo que vas a consumir necesitará menos embalajes, transporte y tratamiento para su conservación, y en el caso de frutas y verduras, estarán recolectadas en su punto de maduración. Además contribuirás a la generación de riqueza a escala local.
3. Mantente informado
El consumidor bien informado tiene el poder de cambiar las cosas y dirigirlas hacia un modelo más sostenible. Desde aktúa te sugerimos webs donde encontrar información e iniciativas para pasar a la acción.
4. Hazte la pregunta: ¿Puedo hacer el trayecto a pie?
Solo tienes que planificar bien tus desplazamientos y valorar cuántos de ellos puedes hacer sin utilizar ningún transporte que consuma combustible. Es sorprendente el gran número de desplazamientos cortos que se realizan en coche diariamente en el mundo. Caminar y montar en bici son además dos actividades muy sanas.
5. Rechaza los envases individuales y las monodosis
Siempre que te sea posible opta por los productos en envases familiares. Cada vez es más habitual encontrar en el mercado paquetes que contienen a su vez el producto envasado de manera individual, aumentando innecesariamente el volumen de envases y posteriormente de residuos.
6. Valora el coste de consumir agua embotellada
Las ventas de agua embotellada no dejan de subir, pero su coste ambiental es mucho mayor que la del grifo, que debe ser perfectamente apta para su consumo. El 90% como mínimo del coste real de una botella de agua se lo lleva el embotellado, el transporte, la distribución o las campañas de marketing. Y tú sólo compras agua.
7. Al usar la impresora, reduce tu consumo de tinta
Utiliza la tipografía ECOFONT para redactar e imprimir tus documentos, es un curioso tipo de letra, lleno de agujeros como un queso holandés, con el que se puede obtener un ahorro de tinta del 20%.
Descárgala en http://www.ecofont.eu/ecofont_es.html
8. Usa de manera racional la luz artificial
Prioriza el uso de la luz natural y establece un sencillo código de colores para identificar (en verde por ejemplo) aquellos interruptores que corresponden a las lámparas que sí es necesario encender y en otro color (quizás rojo) las que sólo se deben encender en ocasiones.
9. Al finalizar la jornada, apaga
Si varios equipos están conectados a la corriente a través de una regleta múltiple con interruptor de encendido y apagado, el simple gesto de apagar la regleta al final de la jornada laboral puede suponer un ahorro de hasta 58 kWh por equipo y año.
10. Sin juguetes pero no sin sonrisas
Estimula a tus hijos a divertirse sin juguetes: plantad árboles juntos, o enséñales juegos sencillos como la rayuela o las escondidas, enséñales a construir sus propias cometas o recorran el barrio en busca de animales perdidos o pájaros autóctonos. Los estudios demuestran que los niños habituados a jugar en espacios naturales crecen más sanos, ágiles y con mayor coordinación que los demás.
Tienes más información en el apartado Buenas Prácticas en la web de aktúa.
Jane Goodall, zoóloga y antropóloga inglesa
Premio Príncipe de Asturias
Embajadora de la Paz de la Naciones Unidas
“Casi todo lo que realice será insignificante, pero es muy importante que lo haga.”
Mahatma Gandhi, pensador y político indio
(1869 - 1948)
"Antes de cambiar el mundo, da tres vueltas por tu casa". (Proverbio chino)
Sera Huertas, co-fundador de aktúa
Imagen: flickr
aktúa
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