
El derrame de petróleo en la costa del Golfo de México sigue avanzando y ya se convirtió en el más grave de la historia de los Estados Unidos. El presidente Barack Obama se dirige a la costa de Luisiana para informarse sobre los procedimientos llevados a cabo en el lugar mientras crece el descontento de la gente.
Siete trabajadores, que ayudaban en la tarea de limpieza, tuvieron que ser internados.
Un dÃa después de decir "asumo la responsabilidad" por el mayor derrame de crudo en la historia de los Estados Unidos, Barack Obama se dirige a la costa de Luisiana para informarse sobre los esfuerzos llevados a cabo para contener el flujo de crudo en el Golfo de México.
Se espera que Obama, quien pasará el fin de semana del DÃa de Conmemoración de los CaÃdos en su casa de Chicago, acuda a una sesión informativa en una base de la Guardia Costera en Grand Isle, Luisiana.La sesión será dirigida por Thad Allen, quien supervisa la respuesta al derrame.
La visita del presidente, su segunda a la devastada región desde que empezó la tragedia, llega en un momento de cada vez más frustración a lo largo de la costa y en el paÃs en general, debido a la incapacidad de BP y el gobierno de parar el flujo de petróleo que está dañando la vida marina y la economÃa local.
BP trató por segundo dÃa consecutivo de frenar el derrame de casi una milla de profundidad en el Golfo.
Tras un retraso de 18 horas para asesorar el progreso y reponer materiales, la empresa reanudó la tarea de inyectar lodo pesado para intentar tapar la fuga.
Varios funcionarios dijeron que hasta el fin de semana la empresa no sabrá si el procedimiento de tapado conocido en inglés como "top kill" (corte superior) logrará su objetivo. Y que recién en 48 horas, los técnicos sabrán si ha tenido éxito el bombeo de barro pesado para cegar el pozo submarino.
Tony Hayward indicó a la cadena de televisión CBS que está seguro entre un 60 y un 70% que la técnica de taponar el pozo con barro muy pesado habrá temido los efectos deseados y cegará la fuga.
En la Casa Blanca, Obama admitió que su administración podrÃa haber hecho un mejor trabajo en lidiar con el derrame y que no se calculó bien la habilidad de la industria para controlar un escenario de este tipo.
"Asumo la responsabilidad. Es mi trabajo asegurarse de que se hace todo para solucionar esto", remarcó Obama durante una rueda de prensa en la que anunció una serie de nuevas restricciones en proyectos de perforación de petróleo.
Elizabeth Birnbaum, dirigente del Servicio de Administración de Minerales que controla la perforación petrolera en mar abierto, renunció bajo presión.
"Mi trabajo en estos momentos es asegurar que todo el mundo en el Golfo entienda: Esto es a lo que me levanto por las mañanas, y esto es en lo que estoy pensando cuando me acuesto: El derrame", aseguró Obama.
Entretanto, nuevos cálculos del gobierno muestran que el desastre en el Golfo de México eclipsó por mucho la catástrofe ecológica del Exxon Valdez, para convertirse en el peor derrame petrolero en Estados Unidos.
Los cientÃficos que estudian el pozo abierto en el Golfo de México dijeron que éste derrama entre dos y cinco veces más de lo que se habÃa calculado.
La directora del Servicio Geológico de Estados Unidos Marcia McNutt, que conduce el equipo cientÃfico encargado de medir el derrame, dijo que dos grupos de investigadores que usaron métodos distintos establecieron que el pozo deja escapar al menos 1,9 millones de litros de crudo por dÃa. Aclaró que los resultados son preliminares.
Uno de los equipos determinó que el pozo podrÃa estar perdiendo hasta 3 millones de litros diarios y el otro grupo dijo que la cifra serÃa de cerca de 3,8 millones de litros. El desastre del buque Exxon Valdez en Alaska en 1989 derramó 41 millones de litros.
Desde que la plataforma de prospección Deepwater Horizon explotó el 20 de abril en aguas cercanas a Luisiana, la empresa BP y la Guardia Costera dijeron que la perforación dejaba escapar unos 800.000 litros por dÃa.
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Manos en el crudo
Siete trabajadores que ayudaban en la limpieza de la mancha de petróleo en el Golfo de México permanecÃan hospitalizados, luego de experimentar mareos, dolor de cabeza y náuseas mientras trabajaban en embarcaciones frente a las costas de Luisiana.
Taslin Alfonzo, vocera del Centro Médico West Jefferson, detalló que los médicos creÃan que los trabajadores sufrieron irritación por quÃmicos y deshidratación luego de pasar largas horas trabajando bajo un calor sofocante.
Alfonzo informó que los trabajadores dijeron a los médicos que quizás los quÃmicos empleados para limpiar el derrame petrolero fueron la causa de los malestares.
Las autoridades agregaron que los trabajadores se enfermaron mientras limpiaban el petróleo en la Sonda de Breton, al sureste de Nueva Orleáns.
Funcionarios ordenaron que las 125 embarcaciones comerciales que participaban en la limpieza ahà abandonaran el área.
La plataforma de crudo usada por BP PLB explotó el 20 de abril y después se hundió, matando a 11 personas y derramando millones de galones de crudo en el Golfo.
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Fuente: Observador Global
Imágenes: REUTERS
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